Cal Tupi ocupa una parcela entera en el núcleo antiguo de un pueblo de la Segarra. Dentro del muro hay una casa familiar, un segundo edificio con dos viviendas y garajes, un polideportivo cubierto con piscina climatizada y un pequeño bar de jardín.
Los cuatro cuerpos se levantaron y rehabilitaron integralmente hacia 2010–2011, con la descripción y la ampliación de obra nueva ya formalizadas en escritura pública.
El resultado admite lecturas muy distintas: residencia familiar con alojamiento para invitados o servicio, casa multigeneracional, sede de empresa con vivienda, o explotación de alojamiento turístico: dos de las viviendas ya están inscritas en el Registro de Turismo de Cataluña.